NOBLEJAS EN LA ORDEN DE SANTIAGO (2)
La donación del castillo de Oreja a la Orden de Santiago fue un hecho histórico clave en el siglo XII, fundamental para la defensa de la frontera castellana frente a los almohades. El rey Alfonso VIII de Castilla donó el castillo de Oreja y todo su término a la Orden de Santiago el 11 de septiembre de 1171. De esta forma se constituyó lo que vendría a denominarse la Encomienda de Oreja. Estaba constituida por las villas de Oreja, Colmenar y Noblejas, además de las dehesas de Torrique y Sotomayor.
De todas las donaciones, la más amplia es la del Castillo de Oreja, en cuyo documento de donación, hecho en Montealegre , se dice que pasa a la Orden “totum ex integro”, es decir con los límites que se habían expresado en el fuero.
Noblejas, como entidad, ha pertenecido a la Encomienda de Oreja desde su fundación en 1171 hasta la enajenación de esta en el año de 1540. El 20 de enero de 1540, el emperador Carlos V, haciendo uso de dos Bulas pontificias de Paulo III, fechadas en los años de 1536 y 1538, cambia las villas de Oreja, Noblejas y Colmenar por las Dehesas de Requena, La Puebla y añadidos de San Juan, para incorporar estas últimas al Real Sitio de Aranjuez, quedando solo para la Encomienda unas pequeñas rentas y los juros de las sedas de Granada.
Estructura de Poder en la Orden de Santiago
- MAESTRE. La estructura de poder en la Orden de Santiago tiene su vértice en el maestre santiaguista, en el reside la soberanía última de la institución y a él deben fidelidad sus miembros y vasallos. Entre él y el papado no existen poderes intermedios y únicamente su condición de vasallo de los monarcas castellano-leoneses limita alguna de sus actuaciones.
- PRIORATOS Y ENCOMIENDAS MAYORES. En un desarrollo inicial existieron dos prioratos, el priorato de Uclés para Castilla y el de San Marcos para León. Las encomiendas mayores fueron las de Castilla, León, Aragón y Portugal. Ambas estructuras suponen un contrapeso al poder del maestre, pero a su vez lo complementan, al limitar la administración y mejorar con ello su gestión.
- LOS TRECE. Los Trece son los encargados de elegir al maestre y sus facultades son consultivas. Está formado por comendadores que aleatoriamente van ocupando el cargo. Son convocados por el prior de Uclés y su función es de apoyo a la acción del maestre.
- EL CAPÍTULO GENERAL. Según la Regla debería ser convocado con frecuencia anual, aunque siempre no fue así. Tienen una gran importancia como organismos reguladores de la actividad interna de la Orden. Era el encargado de compilar y dar publicidad a la legislación interna de la Orden, se ocupaba de mantener la disciplina dentro de la Orden tanto desde el punto de vista espiritual como económico y también se ocupaba de ejercer un control sobre la actividad de los maestres, de los Trece y otras instancias de poder de la Orden.
- LAS ENCOMIENDAS. La red de encomiendas no es una realidad hasta los años treinta del siglo XIII. Son los auténticos núcleos de la estructura territorial de la Orden, fueron centros de producción de rentas, por lo que su importancia, la mayoría de las veces, dependía de las coyunturas económicas y del peso específico de sus comendadores. Los comendadores, son los caballeros que tenían a su cargo una encomienda, un conjunto de bienes cedidos en usufructo por la Orden de por vida, que les permiten, en primer lugar, atender a su mantenimiento y, además, servir militarmente para la tarea que la Regla propone.
- LOS FREIRES. En los últimos escalones de la organización santiaguista están los freires, que tienen distintas categorías sociales en función de su actividad. Se desglosan en dos grandes grupos, aquellos dedicados a una actividad militar y aquellos otros que tienen una actividad laboral (administrativa, gestión productiva, artesanía).
Además de la defensa, las encomiendas permitían la explotación agrícola y ganadera de los territorios, fundamentales para la subsistencia de la Orden. Al frente de cada encomienda había un comendador, quien a menudo residía en la "casa de la encomienda" o fortaleza local y rendía cuentas al Maestre de la Orden. Las encomiendas son los grandes artífices del éxito productivo y social de las Órdenes Militares durante la Edad Media. Gestionan el poder económico traducido en gestión de rentas y medios de producción, pero también poder jurisdiccional, aunque limitado por las encomiendas mayores que limitan mucho su actuación en la relación con sus vasallos.
Como ejemplo, por lo que me toca, quiero hacer referencia a la ley II que establece: "Que los carniceros no corten carne los domingos mientras se dice misa mayor"
Durante este periodo los Comendadores de Oreja han sido los siguientes:
- LA ORGANIZACIÓN INSTITUCIONAL DE LA ORDEN DE SANTIAGO EN LA EDAD MEDIA – DANIEL RODRÍGUEZ BLANCO – DEPARTAMENTO DE HISTORIA MEDIEVAL – UNIVERSIDAD DE SEVILLA.
- LA ESTRUCTURA DE PODER EN LA ORDEN DE SANTIAGO, SIGLOS XII-XIV. JOSÉ VICENTE MATELLANES MERCHÁN -EN LA ESPAÑA MEDIEVAL 2000, 23.
- https://funci.org/inventario/castillo-de-oreja/.
- EL CASTILLO DE OREJA Y SU ENCOMIENDA. ARQUEOLOGÍA E HISTORIA DE SU ASENTAMIENTO Y ENTORNO GRÁFICO - HORTENSIA LARRÉN IZQUIERDO – EDICIONES DOCE CALLES.
- Los orígenes de la presencia de la Orden de Santiago en el Campo de Montiel - Ángela Madrid Medina – Revista Campo de Montiel 1213
- FORTIFICACIONES Y ENCOMIENDAS DE LA ORDEN DE SANTIAGO EN CASTILLA-LA MANCHA Y MADRID J. Santiago Palacios Ontalva Universidad Autónoma de Madrid - Serie Cuadernos de Estepa n.º 3.
- LA ORDEN DE SANTIAGO EN EL SIGLO XV LA PROVINCIA DE CASTILLA -PEDRO ANDRÉS PORRAS ARBOLEDAS - Dykinson Caja Provincial de Ahorros de Jaén Comité Español de Ciencias Históricas 1997.
Comentarios
Publicar un comentario