NOBLEJAS EN LA ORDEN DE SANTIAGO (1)
La historia ha reconocido la importancia y las hazañas de las Órdenes Militares españolas. Hay que esperar al siglo XVI, en concreto 1572 para que un freile de la Orden de Calatrava, Francisco de Rades y Andrada publique la primera historia de la Orden de Santiago. Rades describe la Reconquista, la política y las hazañas guerreras de los freiles. También, como buen clérigo, se interesa por la estructura de la Orden de Santiago y sus disputas internas.
Crónica de las tres Ordenes de Caballería de Santiago, Calatrava y Alcántara : en la cual se trata de su origen y suceso, y notables hechos en armas de los Maestres y Caballeros en ellas y de muchos Señores de Titulo y otros Nobles que descienden de los Maestres y de muchos otros Linajes de España - Autor Fray Francisco Rades de Andrada – Año 1572.
En el siglo XVIII, José López Arguleta revisó todo el archivo de Uclés y se propuso escribir una inmensa historia de la Orden de Santiago, pero en este texto, Arguleta detalla la vida de Pedro Fernández de Fuentecala, el primer maestre y fundador de la orden, basándose en investigaciones directas en los legajos y archivos históricos de la institución. Su obra más destacada, publicada en Madrid en 1731, se titula "Vida del venerable fundador de la Orden de Santiago y de las primeras casas de redención de cautivos".
Vida del venerable fundador de la Orden de Santiago y de las primeras casas de redención de cautivos. - Joseph López Arguleta - Imprenta Bernardo Peralta, 1731
La Orden de Santiago (1170-1275) es una obra fundamental del historiador e hispanista británico Derek W. Lomax, publicada originalmente en 1965 por la Escuela de Estudios Medievales del CSIC.
Este libro es considerado un estudio de referencia para comprender los orígenes y la consolidación de la orden militar más importante de la España medieval durante su primer siglo de existencia.
Es un estudio académico, ya que destaca por el uso exhaustivo de fuentes primarias, como cartularios y documentos de archivos nacionales, lo que permite a Lomax reconstruir con precisión el primer siglo de la orden.
A diferencia de crónicas anteriores más románticas, Lomax analiza la orden como una institución política y económica. Explica cómo se organizaban las encomiendas y cómo gestionaban sus rentas para financiar la guerra contra los almohades. El autor sostiene que el éxito de Santiago se debió a su flexibilidad y a su estrecha alianza con la corona de Castilla, lo que la convirtió en el brazo armado y colonizador más eficaz de la monarquía.
La Orden de Santiago (1170-1275) – Derek W. Lomax – Consejo Superior de Investigaciones Científicas – Escuela de Estudios Medievales – Madrid, 1965.
La Orden de Santiago fue una de las muchas Órdenes militares que se fundaron en la cristiandad durante el siglo XII para luchar en las fronteras contra los musulmanes del sur. Se han considerado como ramas de las instituciones monásticas y sus orígenes se fundamentan en los ideales de oración y penitencia. Si bien es cierto que el derecho canónico prohibía a los clérigos derramar sangre, nada prohibía a los guerreros vivir santamente o formar hermandades religiosas. De esta manera se formó la Orden de Santiago y las otras Órdenes militares.
En 1170, Fernando II de León había reconquistado Cáceres. El 1 de agosto de dicho año fundó una hermandad llamada de “los freiles de Cáceres”, a la cual dio aquella ciudad en custodia. Esta hermandad estaba dirigida por un caballero llamado don Pedro Fernández y se formó para defender las nuevas conquistas del rey en Extremadura, y para ayudarle en futuras campañas contra los moros. Desde sus primeros días fue una sociedad religiosa. En enero de 1171 la hermandad ya se llamaba “Orden de Santiago”, posiblemente por un acuerdo que se hizo con don Pedro, arzobispo de Santiago. El arzobispo dio a los freiles un estandarte de Santiago y prometió ayudarles con buen consejo, aras y tropas y les regaló algunas rentas de su catedral, a cambio los freiles prometieron ser caballeros y vasallos de Santiago.
Como las otras Órdenes militares españolas, la Orden de Santiago se fundó para reconquistar España de los moros, y su historia externa es casi enteramente una cuestión de guerras contra los africanos, batallas y sitios. La orden luchó por Fernando II y también por Alfonso VIII en Toledo.
Como he comentado en otra entrada, cuando el rey Alfonso VII concede fuero a los pobladores del Castillo de Oreja, Noblejas aparece en este documento del año de 1139 .Tras seis meses de asedio, pasó a formar parte de las posesiones de Alfonso VII de León, quien reformó el castillo, repobló la villa y le otorgó un fuero. La consolidación de nuevas tierras expresadas en este fuero tenían la función de atraer y mantener de la población, mediante los privilegios que se otorgan a los nuevos pobladores.
En cierta medida, el fracaso repoblador que se puede desprender de la información de los documentos, así como la urgencia en el refuerzo de la frontera ante el nuevo peligro musulmán son los motivos que llevan a Alfonso VIII a donar el castillo de Oreja en su integridad a la recién creada Orden de Santiago, según el documento firmado en Montealegre, el 11 de septiembre de 1171.
La donación del castillo de Oreja a la Orden de Santiago fue un hecho histórico clave en el siglo XII, fundamental para la defensa de la frontera castellana frente a los almohades. El rey Alfonso VIII de Castilla donó el castillo de Oreja y todo su término a la Orden de Santiago el 11 de septiembre de 1171.
El documento de donación fue expedido en Montealegre y en él se describe la cesión como "castrum illud quod Aurelia vocatur, super rippam Tagi situm, totus ex integro" (aquel castillo que es llamado Aurelia, situado sobre la ribera del Tajo, todo en su integridad). Alfonso VIII, tras reconquistar y reforzar la fortaleza, la entregó a la Orden para defender las tierras cristianas de Toledo del avance almohade. La donación de Oreja, junto con otras como Mora y Alharilla, constituyó una de las primeras y más amplias donaciones a la recién creada Orden de Santiago.
Es innegable que la orden de Santiago amasó, desde sus comienzos, un importante patrimonio en tierras toledanas y en concreto en el entorno de la ribera del Tajo. Algunas de las más expuestas fortalezas fronterizas como Mora, Oreja y Alharilla fueron los tres primeros enclaves que recibió la orden en el reino de Toledo en menos de un año, entre marzo de 1171 y febrero de 1172, extendiendo desde esta inicial plataforma su dominio sobre otras importantes plazas de la región hasta la misma víspera de la batalla de Alarcos, cuando recibían provisionalmente el alcázar de Alarcón
Desde los primeros años del siglo XIII se produce, por tanto, la consolidación de esa realidad territorial y administrativa a través de la efectiva creación de una red de comendadores propia, proceso que corrió en paralelo a la obtención de nuevas fortalezas en el área toledana, nos referimos a la villa y castillo de Dos Barrios, y a la cercana fortaleza de Carabanchel o Monreal, que venían a completar el establecimiento santiaguista en un área de ocupación preferencial entre los términos de Oreja y Mora.
La política seguida por la monarquía no hizo sino fomentar la permanente implicación de las órdenes en estas labores colonizadoras, y en ella se puede vislumbrar la reiterada asociación entre la colonización de un territorio y su defensa activa, centralizada ésta, por supuesto, en las fortalezas de las que estuviera dotado dicho espacio.
Libro I – Carta LVIII - Tumbo menor de Castilla Signatura: CÓDICES, L.1046 - Archivo Histórico Nacional (Madrid, España)
Libro I – Carta LVIII - Tumbo menor de Castilla Signatura: CÓDICES, L.1046 - Archivo Histórico Nacional (Madrid, España)
De los documentos anteriores encontramos un extracto en el siguiente escrito: “Donación del castillo de Aurelia u Oreja, sobre la ribera del río Tajo, por el rey Alfonso VIII a don Pedro Fernández, maestre de la Orden de Santiago. [Manuscrito] Pertenece a la Colección Salazar y Castro de la RAH Biblioteca Digital Real Academia de la Historia.”
“Conviene a la Dignidad Real amar los Soldados (o Caballeros) pero con mayor razón a los que militan para solo Dios. Por tanto yo Alfonso Rey de los españoles en uso con mi mujer Leonor, y con consejos de mis Obispos, Condes y Varones doy a vos D. Pedro Fernández, Maestre de la Caballería, el Castillo de Aurelia sobre la Ribera del Tajo con todas sus tierras, viñas, aceñas, pesquerías y con todos sus términos y pertenencias, con tal pacto, que habiendo dentro del reino guerra contra mi o otro Rey sucesor, dando os en interín otra cosa, daréis el castillo y este se os devuelva ya luego que la guerra sea concluida. Firmada la dicha carta en Monte Alegre a once de septiembre de 1171”.
En el año de 1175, don Pedro Fernández, primer maestre y fundador de la Orden de Santiago, junto con el cardenal Jacinto y un séquito de freires, viajo a Roma a visitar al papa Alejandro III con el objetivo de lograr la confirmación de la Orden por el Santo Padre. En el texto de Arguleta se describe así:
“Recibiolos con agrado el Santísimo Padre, y dándole noticia el Cardenal Jacinto, quienes era, y havian fido aquellos Españoles, que como Corderos buscaban a su Pastor, paso el agrado en admiración, dando a Dios gracias…. Viendo nuestro Don Pedro tan inclinado al Vicario de Cristo a favorecerle, hizo la súplica, que le bendijese la Bandera del Apóstol, que recibió de la Iglesia Compostelana y llevaba ahora con este fin. Concedióselo el Santo Padre…. Ni temían entrarla en los mayores riesgos, ni por más de doscientos años, que fe conservó la tela y efigie de la bandera que ni la apresaron ni hicieron mal alguno los Enemigos de la Cruz y del Apóstol. Dieronla en España el nombre de Bandera Romana por esta Apostólica Bendición, y dieronla más el honor de ponerla los reyes en las ciudades recién conquistadas primero y antes que su estandarte real.”
La confirmación de la Orden no se hizo esperar, llegando de la mano del papa Alejandro III en 1175. Una confirmación en la que el pontífice reconociendo el carácter supraterritorial de Santiago, puesto que las principales fortalezas de la milicia se encontraban en Castilla, incluida Uclés –que pasó a ser cabeza de la Orden–, la desvincula de la sede compostelana, pasando esa vinculación a la Sede Apostólica.
Alejandro III aprueba la Orden de Santiago, confirma sus posesiones y bienes y concede a sus integrantes exención de la jurisdicción episcopal -OM,Car.1,N.4 - 1175-07-05 , Ferentino (Lacio, Italia). Archivo Histórico Nacional.
Origen e institución de la Orden de Santiago con tabla de lo contenido en el libro". – CODICES,L.1265 – 1577 – Archivo Histórico Nacional.
Entrega de la Bula fundacional de la Orden de Santiago por el Papa Alejandro III en 1175 - Óleo sobre lienzo. - José Millelor de Robles (?) - 1702.
Este lienzo, el de mayor tamaño del Museo de León, titulado Entrega de la Bula fundacional de la Orden de Santiago por el Papa Alejandro III en 1175, es una obra que sobresale por representar el acto fundacional de dicha Orden .La obra fue realizada para la sede leonesa de la Orden de Santiago, ubicada en el Convento de San Marcos, a principios del siglo XVIII.
En la obra se narra el acto de entrega de la bula de confirmación por el Papa Alejandro III (1159-1181) a la Orden Militar de Santiago. Conviene aclarar que una bula es un documento pontificio que trata materias de fe, asuntos administrativos o judiciales, o concede ciertos privilegios, y que está autorizado por el Papa mediante un sello de plomo que lleva su nombre. En este caso, se está entregando una bula por la cual el Papa reconoce a la nueva Orden, confirma sus propiedades y exime a sus caballeros de la tutela episcopal.
BIBLIOGRAFÍA
- https://funci.org/inventario/castillo-de-oreja/.
- EL CASTILLO DE OREJA Y SU ENCOMIENDA. ARQUEOLOGÍA E HISTORIA DE SU ASENTAMIENTO Y ENTORNO GRÁFICO - HORTENSIA LARRÉN IZQUIERDO – EDICIONES DOCE CALLES.
- Los orígenes de la presencia de la Orden de Santiago en el Campo de Montiel - Ángela Madrid Medina – Revista Campo de Montiel 1213
- FORTIFICACIONES Y ENCOMIENDAS DE LA ORDEN DE SANTIAGO EN CASTILLA-LA MANCHA Y MADRID* J. Santiago Palacios Ontalva Universidad Autónoma de Madrid - Serie Cuadernos de Estepa n.º 3.
- LA ORDEN DE SANTIAGO EN EL SIGLO XV LA PROVINCIA DE CASTILLA -PEDRO ANDRES PORRAS ARBOLEDAS - Dykinson Caja Provincial de Ahorros de Jaén Comité Español de Ciencias Históricas 1997.
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